miércoles, abril 29, 2009

El Juguete que no puedo tener

Hace unos días una amiga que lee mi blog me dijo que parecía una niña que mira en la vitrina un juguete que no puede tener. Cuando lo dijo no lo tomé muy en serio, pensé que mis escritos daban una imagen equivocada de cómo me sentía y que quizás eso se debía a que había contado de manera casi consecutiva sobre cosas que me habían afectado. No lo tomé en serio... pero tal vez tenía razón.

El lunes Carlita me llamó temprano y me preguntó si había traído mi almuerzo, cuando pregunta eso ya sé que quiere algo y no me equivoqué, me pidió que la acompañara a hacerse su ecografía, en un primer momento dije no pero ella sabe convencerme y finalmente accedí, ella estaba entusiasmada porque quería saber si sería niño o niña. La verdad es que me siento muy extraña acompañándola a estas cosas, primero a su consulta y ahora a su ecografía... es extraño que me entusiasme la llegada de un bebé, al menos no así. Fuimos al consultorio, esperé junto a ella mientras la llamaban, cuando lo hicieron me quedé fuera esperando y fue allí donde las palabras de mi amiga volvieron a mi mente: "miras el juguete que no puedes tener".

En ese instante sentí que tenía razón porque hubiera querido que ese momento fuera mío, hubiera querido esperar a mi novia y no a una amiga. Mientras esperaba mil cosas pasaban por mi cabeza y me preguntaba por qué diablos estaba allí... cuando salió Carlita estaba algo triste, se acercó y me dijo que no pudieron ver el sexo del bebé porque aún era muy pronto, le sonreí y le dije que no importaba que seguiría siendo "Panchito" hasta que sepamos como llamarlo. Se rió y se sentó a mi lado para mostrarme el informe, la miraba y se le veía tan linda, le brillan los ojos cuando habla del bebé. Era tarde y nos fuimos a almorzar algo rápido, mientras comíamos ella me hablaba de que iríamos dentro de una semana a sacar la ecografía 3D... iríamos? A veces me sorprende que me tenga tan presente en cosas tan importantes para ella, no piensa en que puede ir alguien de su familia, piensa en mí y no sé por qué.

Conforme la escuchaba y la miraba, pensaba dentro de mí... mi amiga tenía razón: ella representa todo lo que quiero y no puedo tener... ahora lo sé.